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16/11/17

El intestino equilibra la salud [16-11-17]


El intestino equilibra la salud

Muchos pueden creer que el intestino sólo está relacionado con la digestión. Sin embargo, éste desempeña un papel fundamental en el sistema inmunológico

Existen cientos de bacterias que llegan a afectar el tracto intestinal.  Sin embargo, el cuerpo crea de inmediato una microflora intestinal que depende de la alimentación, la dieta y la edad.

Según el portal www.saludalia.com, el intestino tiene la función de absorber agua y nutrientes; por su parte, la microflora del colon fermenta las sustancias aportadas por los alimentos que no pueden dirigirse en el intestino delgado. Este proceso crea otras moléculas, ácido láctico y ácidos grasos de cadena corta –acético, propiónico y butírico-.

De esta forma, se proporciona energía para el revestimiento de la parde del colon, mejora la absorción de minerales e beneficia el metabolismo de la glucosa y lípidos en el hígado.

Defensa


Tres son las vías principales a través de las cuales el intestino actúa como sistema de defensa. La primera es mediante la microflora  que protege al sistema inmunológico de invasiones bacterianas.

En segundo lugar, las células de la pared intestinal constituyen una barrera protectora que impide la entrada de sustancias dañinas. Y la tercera, el intestino dispone de un sistema inmunológico compuesto por células (inmunecitos) especializadas. Los inmunecitos son capaces de generar una respuesta innata propia y al mismo tiempo desencadenan la producción de anticuerpos, proteínas que atacan a otras proteínas llamadas antígenos -en este caso, el patógeno invasor- para desactivarlas y eliminarlas del cuerpo.

La flora intestinal se comunica con las células del sistema inmunológico gastrointestinal y el hígado para presentar una respuesta coordinada ante los antígenos alimentarios y los microorganismos nocivos.

Por tanto, la microflora intestinal es esencial para que el mecanismo de protección funcione correctamente. De hecho, no tener un buen equilibrio bacteriológico en el intestino se asocia con afecciones como el síndrome del intestino irritable, la inflamación del intestino, el cáncer de colon y la gastroenteritis.

Los cambios en la dieta y en los hábitos alimentarios, así como el uso de antibióticos, pueden desestabilizar el equilibrio de la microflora intestinal.

17/10/17

La estrecha relación entre el cerebro y el intestino [17-10-17]


La estrecha relación entre el cerebro y el intestino

  • Investigaciones recientes dan cuenta de la importancia de cuidar el bienestar digestivo.
  • El yogurt natural, con sus probióticos, favorece la buena digestión y, como consecuencia, disminuye el estrés.
Una de las buenas prácticas para proteger al cerebro es a través del intestino, previniendo las enfermedades gastrointestinales y a través de alimentos con probióticos como el yogurt, de preferencia helado y natural.

Al respecto, científicos de la Universidad de California descubrieron que el consumo de este alimento favorece al cerebro, ayudándolo a funcionar mejor, disminuyendo el estrés, ayudándolo a combatir las tensiones, a la vez que la depresión, y, en resumen, contribuyendo a que las personas sean más felices.


En ambos sentidos

Asimismo, los científicos demostraron algo que se sospechaba, pero que hasta hoy no había sido probado en personas (sólo en animales): que el intestino también manda señales al cerebro.

La Dra. Gema Cabrera, psiquiatra y médico cirujano de la Universidad de Chile, expresa que los científicos saben desde hace tiempo que el cerebro envía señales a los intestinos, lo que desemboca en que el estrés y otros trastornos emocionales, influyan en los problemas gastrointestinales.

"Pero ahora, y esto es muy importante: los investigadores encontraron que las señales viajan también en sentido contrario: desde los intestinos al cerebro".


Yogurt natural como receta

Cabrera, también experta en medicina natural, afirma que "actualmente y dentro de nuestro estilo de vida, el yogurt helado es una buena receta natural antidepresiva, ansiolítica y antiestrés, que podemos consumir placenteramente, en reemplazo de los helados tradicionales a los que están acostumbrados los chilenos. Así, gracias a un alimento de calidad, sano y sabroso podremos resetearnos de las tensiones y penas, a la vez de cuidar el peso".

Confirma lo anterior la experta en alimentos y directiva de Yogurt Life, Dulce María Ramírez, señalando el yogurt helado tiene "una diferencia enorme a nivel nutricional", comparado con los componentes químicos del helado que tiene un alto margen de azúcar y de grasa.

"Con el yogurt helado, 0% grasa y sin azúcar refinada añadida, se está comiendo algo sano que no hace engordar y que ayudará al organismo, porque -entre otras cosas-, los probióticos de este producto son esenciales para la digestión, cuyo buen funcionamiento hoy está posicionado como principal en la pirámide de hábitos saludables".

Con todo lo mencionado por los expertos y comprobado por los científicos, si se considera también que el yogurt aporta micronutrientes esenciales como la vitamina C y el calcio, y que es un alimento que se puede consumir helado junto a frutas frescas de alto poder antioxidante o de frutos secos protectores del sistema cardiovascular, el yogurt helado se impone como una completa fuente de salud.


¿Sabe que tiene 2 sistemas nerviosos?

En realidad, tenemos dos sistemas nerviosos: El sistema nervioso central (compuesto por el cerebro y la médula espinal) y el sistema nervioso entérico (que es el sistema nervioso intrínseco de su tracto gastrointestinal).

Ambos son creados del mismo tejido durante el desarrollo fetal: una parte se convierte en el sistema nervioso central, mientras que la otra se transforma en su sistema nervioso entérico. Estos dos sistemas están conectados por el nervio vago, el décimo nervio craneal que va desde su tronco encefálico hasta debajo de su abdomen.

Actualmente está bien establecido que el nervio vago es la ruta principal que utiliza la bacteria o flora intestinal para transmitir información a su cerebro. Y aunque usted no lo crea, el intestino envía más información al cerebro que el cerebro al intestino.

Un ejemplo concreto es que probablemente haya experimentado la sensación visceral de mariposas en el estómago cuando se pone nervioso, o ha tenido afecciones estomacales cuando se estresa mucho. Esto es algo muy cierto, los problemas en el intestino pueden impactar directamente en su salud mental, causando ansiedad y depresión, entre otros trastornos.

9/6/17

¿Sabías que algunas bacterias ayudan a la nutrición? [9-6-17]


¿Sabías que algunas bacterias ayudan a la nutrición?

El nopal, plátanos, alcachofas y los frijoles, son prebióticos, y sus propiedades ayudan a que se generen las bacterias “buenas”.
 La microbiota intestinal es el conjunto de bacterias que viven en el intestino humano y que ayuda al organismo a obtener una buena nutrición, equilibrar el sistema inmune
y regular las hormonas.

Gracias al proyecto del microbioma humano, se ha dado a conocer que las bacterias y sus genes contribuyen con el desarrollo corporal, logrando que padecimientos como la rinitis, asma y conjuntivitis, disminuyan en los niños al fortalecerse su sistema inmunológico, señaló Francisco Guarner, especialista en enfermedades del aparato digestivo del Hospital Universitario Vall P’Hebron de España Barcelona.

“El yogurt por ser un producto fermentado trabaja como un pro biótico, éste contiene baterías vivas que al ser consumidas ayudan a la proliferación de lactobasilos, consumiendo entre cuatro a siete yogurts a la semana, se puede disminuir la incidencia de diabetes tipo 2 y el sobrepeso”, dijo.

Existen otros alimentos, indicó Guarner, como el nopal, plátanos, alcachofas y los frijoles, que son prebióticos, y sus propiedades ayudan a que se generen las bacterias “buenas” en el intestino.

Una de las áreas que ha contribuido con la conservación de microbiota intestinal es la biotecnología moderna, que se encarga de descubrir una mayor diversidad de microorganismos gracias a los avances de la genética, informó Agustín López Munguía, investigador del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En el marco del XXX Congreso Nacional de la Asociación Mexicana de Miembros de Facultades y Escuela de Nutrición (Ammfen), que comienza hoy en el Centro de Convenciones de Cancún, López Munguía dijo que se busca dar a conocer los estudios sobre la microbiota y su impacto sobre la salud.
 

7/4/16

Qué debes comer para tener un intestino sano



Qué debes comer para tener un intestino sano

Cuando tu intestino está hinchado o bloqueado, su mal funcionamiento afecta al resto de tu cuerpo. Por eso, mantener nuestra flora intestinal bajo control es fundamental no sólo para estar sanos, sino también de buen humor.


t13.cl

La función intestinal es primordial para tener una buena salud y prevenir enfermedades.

Ya lo decía hace unos cuantos siglos el médico griego Hipócrates (469-370 a.C.), y los doctores de nuestra época lo vuelven a confirmar.

"Los microbios que viven en nuestro intestino desde que nacemos tienen una enorme importancia en casi cada aspecto de nuestro ser", le dice a la BBC el doctor Eran Elinav.

El experto le explicó a Saleyha Ahsan, del programa de la BBC "Trust Me, I'm a doctor" ("Confía en mí, soy doctor") , que las bacterias de nuestros intestinos son casi como nuestra huella dactilar, pues es algo "único en cada individuo".

Es importante, por lo tanto, tener en cuenta la diversidad de estos microorganismos a la hora de elaborar una dieta.

La comida que ingieres no sólo te aporta nutrientes, sino que además, alimenta a las bacterias que viven en tu organismo.

Entonces, ¿cómo debemos alimentarnos para mantener nuestro intestino sano?

Cada persona es diferente, pero si quieres mejorar tu digestión, perder peso o, simplemente, cuidar de tu estado de salud general hay algunos principios fundamentales que se pueden aplicar a todo el mundo.

Estos son algunos de los alimentos que los expertos recomiendan:


Vegetales


Un intestino sano tiene una gran variedad de microbios, cada uno de los cuales prefiere diferentes alimentos.

"Hay miles de cientos de especies (de microbios) en nuestros intestinos que son responsables de nuestra salud", explica Tim Spector, profesor de Epidemiología Genética en el King's College de Londres, Reino Unido, y director del proyectoBritish Gut ("Las tripas inglesas"), que analiza la influencia de las bacterias intestinales en nuestro bienestar.El experto –y la comunidad médica, en general– recomienda ingerir vegetales para alimentar adecuadamente a esas bacterias.

Las alcachofas, la achicoria, la lechuga, el estragón o el salsifí, así como lospuerros, chalotes, cebollas, ajo y espárragos, son particularmente beneficiosos para la microbiota.


Fibra

También es aconsejable seguir una dieta rica en fibra.

Sin embargo, la mayoría de la gente incluye en su dieta menos fibra de la que debería.

Frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales alimentan a las bacterias de nuestro intestino de forma saludable.Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) de Estados Unidos explican que "la fibra dietética agrega volumen a la dieta y te hace sentir más lleno más rápidamente, ayudándote a controlar el peso".

"Ayuda a la digestión y a prevenir el estreñimiento. Es aconsejable agregarla a la dieta poco a poco; incrementar el consumo de fibra muy rápidamente puede provocar gases y cólicos", agregan los especialistas.


Probióticos

Los alimentos probióticos, como el yogur, pueden fomentar el desarrollo de algunos microbios buenos para nuestros intestinos, pues permanecen activos y contribuyen al equilibrio de la flora intestinal.Según el neurólogo David Perlmutter, coautor de Brain and Gut ("Cerebro e intestino"), "el consumo de prebióticos y probióticos mejora la salud intestinaly previene la inflamación, a través de cambios mejorables en el microbioma".

Perlmuter recomienda especialmente un tipo de probióticos, el Lactobacillus plantarum, por su "probada efectividad a la hora de permeabilizar las paredes del intestino".

Pero probióticos y prebióticos, aunque suenen parecido, no son lo mismo: los primeros se refieren a microorganismos vivos que viven activos en el intestino, mientras que los segundos son sustancias no orgánicas, que favorecen el desarrollo de los probióticos.


Aceite extra virgen

Algunos especialistas aconsejan elegir aceite virgen extra siempre que sea posible.

Este tipo de aceite contiene el número más elevado de polifenoles, beneficiosos para los microbios de nuestro interior.

"El aceite virgen 'normal' no muestra ningún beneficio; tiene que ser aceite virgen extra", explica Spector.

"El aceite de oliva virgen extra, especialmente extraído en frío, tiene unos 30 polifenoles que actúan como antioxidantes, lo cual reduce la inflamación y ayuda a reducir los efectos del envejecimiento, especialmente en el corazón y en el cerebro".

Estos polifenoles actúan también en nuestras bacterias intestinales, alimentándolas y produciendo sustancias que amortiguan la inflamación y ayudan a nuestro sistema inmunológico.


Menos antibióticos

Gran parte de la comunidad científica concuerda en el uso excesivo de antibióticos ha llevado a una modificación de la microbioma que los expertos vinculan a unincremento en alergias, por ejemplo, el asma.

Los antibióticos matan tanto las bacterias "buenas" como las "malas".

Y, en casos extremos, pueden tener un efecto muy negativo.

Catherine Duff, una estadounidense de 57 años, estuvo cerca de la muerte por esta causa.

"Me deshidrataba en forma severa frecuentemente, y eso afectó a mis riñones", le contó Duff a BBC Mundo.Cada vez que Duff tomaba antibióticos, por pequeña que fuera la dosis (aún en gotas para los ojos), volvía a ocurrir.

En cualquier caso, si necesitas tomarlos, asegúrate de que ingieres suficientes alimentos que protejan tus bacterias intestinales, aconsejan los médicos.


Menos comida basura

Si tu dieta es baja en fibra, un repentino aumento puede causar inflamación.

Pero esto es menos probable si haces los cambios de manera gradual y si bebes algo más de agua.

En cualquier caso, tal y como explica Spector en su libro The Diet Myth: The real science behind what we eat ("El mito de la dieta: la verdadera ciencia detrás de lo que comemos"), lo que más daña las bacterias de nuestro intestino es la comida basura.

Con ayuda de su hijo Tom, Spector dirigió un experimento: su hijo se alimentó de comida de McDonald's durante 10 días.

Y los resultados fueron, cuanto menos reveladores: la diversidad de su microbioma se redujo en un 40%, reemplazando las bacterias "buenas" por otras que causan inflamación.

Es importante, en general, evitar alimentos altamente procesados, pues contienen ingredientes que, o bien eliminan las bacterias "buenas", o incrementan las "malas".

Y debemos cuidar bien a estas bacterias "buenas" para que éstas, a su vez, cuiden de nosotros (y de nuestro intestino).
 

14/8/15

La deficiencia de vitamina D es frecuente en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal [14-08-15]


La deficiencia de vitamina D es frecuente en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal

Los hallazgos de un estudio publicado en junio en American Journal of Gastroenterology indican que la deficiencia de vitamina D en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal se correlaciona con una menor densidad mineral ósea.

El Dr. William D. Leslie y sus colaboradores de la Universidad de Manitoba de Winnipeg (Canadá), señalan que “sabemos que los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal tienen una incidencia más elevada de osteoporosis y de fracturas aunque la implicación de la deficiencia de vitamina D en estos trastornos óseos es dudosa”.

Los investigadores identificaron pacientes adultos con diagnóstico reciente de enfermedad inflamatoria intestinal en el IBD Research Registry de la Universidad de Manitoba, y determinaron al inicio la densidad mineral ósea y la concentración sérica de 25-hidroxivitamina D [25(OH)D] en un subgrupo de 101 pacientes.

De los 101 pacientes, solo 22 (21,8%) tenían una concentración adecuada de 25(OH)D (75 nmol/l o más). Seis pacientes (5,9%) tenían una concentración deficiente, 38 (37,6%) insuficiente y 35 (34,7%) una concentración mínima.

Había una relación entre concentración sérica elevada de 25(OH)D y mayor densidad mineral ósea en la columna lumbar (p < 0,01), en el fémur proximal (p < 0,05), y corporal total (p < 0,05).

Por cada desviación estándar de descenso en las concentraciones séricas de 25(OH)D se observó una reducción de la densidad mineral ósea de un 3,4% en la columna, un 2,9% en el fémur proximal y un 2 % en la corporal total.

En 94 de los 101 pacientes estudiados se repitió la determinación de la densidad mineral ósea 2,3 años después, y se observó una correlación positiva entre el aumento de la densidad mineral ósea corporal total en este periodo de tiempo y la concentración sérica de 25(OH)D (p < 0,05).

Según declaraciones del Dr. Leslie a Reuters Health, “la normalización inmediata de la vitamina D ayuda a prevenir los trastornos óseos asociados a enfermedad inflamatoria intestinal”.

El siguiente objetivo de nuestro equipo es “averiguar si es la deficiencia de vitamina D o el grado de actividad de la enfermedad inflamatoria intestinal lo que conduce a la pérdida progresiva de densidad mineral ósea”.

24/7/15

Reconozca los síntomas de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal


Reconozca los síntomas de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal

entornointeligente.com

La EII (Enfermedad Inflamatoria Intestinal) comprende un conjunto de trastornos de causas desconocidas que afectan el tracto digestivo y pueden ocurrir a cualquier edad. Esta afección cada vez es más frecuente en niños, como lo refiere el gastroenterólogo Raúl Arocha, quien insiste en la necesidad de que los padres estén atentos a la presencia de los síntomas en sus hijos y les procuren atención médica especializada.

Las dos causas más frecuentes de EII son la enfermedad de Crohn (EC) y la colitis ulcerosa (CU). En el primero de los casos la patología se manifiesta inicialmente con dolor abdominal, cólicos, diarrea y retraso del crecimiento. En el otro caso la sintomatología incluye diarrea líquida, frecuentemente sanguinolenta o con moco asociada a urgencia, sensación constante de la necesidad de evacuar, dolor abdominal, fiebre y pérdida de peso.

El especialista detalló que la predisposición genética, determinados factores ambientales, las condiciones de la flora intestinal y una respuesta inmune anómala a ésta, son elementos que al combinarse provocan la EII. En países occidentales las tasas de incidencia se sitúan alrededor de 2 casos por cada 100.000 habitantes para la CU y de 4,5 casos por cada 100.000 habitantes para la EC. La mayoría de ellos ocurren en la segunda y tercera década de la vida.

Un tercio de los pacientes aproximadamente, presenta síntomas antes de los 20 años de edad, principalmente durante la adolescencia. Solo 4% de los casos ocurren antes de los 5 años. En este grupo de edad predomina la colitis ulcerosa o colitis indeterminada.


Conociendo los trastornos


La enfermedad de Crohn se desarrolla con mayor frecuencia donde se unen el intestino delgado y el grueso, por lo general, produce la irritación, inflamación y distensión de todas las capas de la pared intestinal. También puede afectar otras partes del tracto digestivo, incluida la boca, el esófago, el estómago, el intestino delgado, el intestino grueso y el ano.

En los casos de CU se inflama solo el revestimiento interno de todo el colon o parte de este y el recto. A veces la única zona afectada es el recto. La inflamación puede durar muchos años con etapas de remisión y recrudecimiento.


Afecta el crecimiento

"El retraso de talla o del desarrollo puberal puede ser la manifestación única de la EC. La actividad inflamatoria y los tratamientos prolongados con corticoides alteran el crecimiento y la osificación, pudiendo afectar la talla final y aumentar el riesgo de fractura" explicó el galeno. Por tal motivo la vigilancia periódica del crecimiento, maduración sexual y ósea son primordiales al evaluar a estos pacientes.


Soporte alimenticio

Las recomendaciones dietéticas en la EII deben ser personalizadas para cubrir los requerimientos específicos de cada paciente. "Las principales metas terapéuticas del soporte nutricional en la EII incluyen la corrección de las deficiencias de micro y macro nutrientes, suministrar las calorías y proteínas adecuadas para mantener un balance nitrogenado positivo y promover así la cicatrización de la mucosa, la recuperación del crecimiento y la maduración sexual normal", concluyó Arocha.